Cara de póker

Es la que se me queda a mi cuando: Al ponernos a jugar en casa después del cole, se vienen a mi habitación (a leer cuentos, por ejemplo, que les gusta leerlos en mi cama…) se quitan los zapatos y me dicen: “ay mamá, que tengo un poco de arena en los zapatos” “¿Cóoooooommmmmooooo? peroSigue leyendo “Cara de póker”

Molde para cocinar

Yo utilizo el molde para cocinar y hacer maravillosos platos con tres tonterías. Sí, es así, tu tienes cuatro cositas cutres en la nevera y quieres hacer una maravilla, propia de un chef de prestigio y con este simple molde… ¡voilá! Ahí va la prueba para incrédulos: Primero (y fundamental): el molde de marras. Segundo:Sigue leyendo “Molde para cocinar”

La batalla

Cuando hayas logrado levantarte una y otra vez, con sangre en las rodillas, con sudor en la frente y raspones en los codos. Cuando después de una semana, hayas conseguido no dar tu brazo a torcer, no caerte, saber dominar a la bestia y moverte con independencia y libertad por donde deseas. Cuando hayas logradoSigue leyendo “La batalla”

Hay una carta para ti

Antes de terminar el curso pasado, mi hija y sus compañeros de clase hicieron una excursión muy especial. Nos escribieron una carta, fueron a Correos (toda la clase, ¡qué locura!) y echaron la carta al buzón. Cuando mi hija vio la carta en casa, su cara era un auténtico poema, le hizo muchísima ilusión cuando abrimosSigue leyendo “Hay una carta para ti”