La batalla

Cuando hayas logrado levantarte una y otra vez, con sangre en las rodillas, con sudor en la frente y raspones en los codos. Cuando después de una semana, hayas conseguido no dar tu brazo a torcer, no caerte, saber dominar a la bestia y moverte con independencia y libertad por donde deseas. Cuando hayas logradoSigue leyendo «La batalla»